20080119

Han notado que cuando algo está prohibido, llama más la atención que algo a lo que todo el mundo está acostumbrado. Tal vez por la necesidad de adrenalina del ser humano, o por la adicción de lo prohibido. Pero eso de prohibir es algo bien curioso. La gente que prohibe pretende que los que le siguen no cometan errores, pero a la vez te dicen que de errores se aprenden. Es la mayor contradicción. Mi mama es demasiado sobreprotectora, pero de algún modo u otro logro hacer lo que quiero y que no me dejan. Al menos después de hacer algo malo me doy cuenta de que las cosas que hago están mal y me arrepiento y generalmente no vuelvo a hacerlo.
Mi necesidad de adrenalina es muy grande, tanto como por para andar sola en un lugar que no conozco, tanto como para andar por Santiago sola. Aunque el metro es mi salvador, del metro republica hacia el mundo. Me gusta Santiago por eso no me da miedo andar sola porque sé que de alguna forma tengo que llegar a destino y si no llego me devuelvo por donde me vine.
Todo siempre está lleno de riesgos que gracias a la ley de Murphy muchas veces sale mal todo. Pero son riesgos entretenidos, en los que no se miden consecuencias, se mide la satisfacción por hacerlo. No siempre por lograrlo.
Me imagino mis días acá sola, sin nadie que me diga los caminos que tengo que seguir y lo que tengo q hacer, es bastante reconfortante saber que si en un año mas tengo q venir a hacer de Santiago mi casa no voy a llegar como nueva sin conocer nada, a perderme con cuatica.

Mañana no haré nada supongo o quizás iré a visitar a algunos familiares. El lunes voy al Portal Lyon a ver si encuentro una polera o algo, después voy a buscar una sombreria para ver el sombrero que quiero, pasearé por algunas calles. Me compraré un café y esperaré el metro. Lo tengo todo calculado. Me bajo en los leones y quizás buscaré literalmente mi sueño a 2 cuadras del metro. Pero bueno, en realidad no está muy bien planeado.

Se me olvidaba un detalle. El jueves vi a Gonzalo Frias Cerca del Cerro Santa Lucía y hice lo que nunca hago. Lo salude con una cara de idiota, que puse cuando lo ví. Que grupie no cierto? pero no me desesperé, conserve la cordura y no me volví loca. Me alegro todo el resto de ese día.

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